beber agua

Cuando se trata de alterar el peso corporal el factor más importante es la alimentación, ya que si aumentamos la ingesta de calorías en mayor proporción que las que consumimos en nuestras actividades diarias nuestro peso aumentará, y si son menos de las que precisa, entonces disminuirá.

Si tratamos de incrementar el volumen magro es indispensable crear en el sistema muscular una necesidad de crecimiento, para que el aumento se produzca y se consolide en el tejido magro y no en el graso. Para conseguir nuestro objetivo, será necesario por un lado aportar el valor nutricional necesario para la creación de nuevas estructuras y por otro lado estimular el sistema muscular para que sea en el donde se canalice el incremento de tamaño.

ENTRENAMIENTO PARA GANAR PESO MUSCULAR

Es obvio que para que se produzca el crecimiento o hipertrofia el musculo debe someterse a un esfuerzo al que no está acostumbrado, en forma de resistencia o intensidad, y de forma reiterada. Es decir, debemos someter a los músculos a una carga periódica que ha de ir incrementándose conforme éstos se van adaptando a la inicial.

Sin embargo, debe quedar claro que ante el hecho de mayor intensidad de esfuerzo más breve ha de ser éste. Además, la frecuencia de trabajo será menos para permitir que el cuerpo se recupere y crezca (en los procesos en los que se quiere ganar músculo es recomendable entrenar en torno a tres días a la semana).

Para que el crecimiento sea correcto el musculo se ha de ver enfrentado a episodios de intensidad extrema pero luego ha de tener la opción de recuperarse plenamente del esfuerzo si no, no se producirá la fase de sobrecompensación.

Y esto, ¿cómo lo podemos llevar a la práctica? Se puede conseguir mediante el crecimiento con series muy intensas y cortas e intentar de usar un peso gradualmente creciente. Debe dedicarse a los grandes grupos musculares con una media de entre diez y doce series, de ocho a diez repeticiones para cada uno, repartidas en dos o tres ejercicios distintos.

LA ALIMENTACIÓN PARA GANAR MASA MUSCULAR

Los expertos de este deporte otorgan una importancia de hasta el 80% a la alimentación en los resultados finales lo cual no significa que solo un 20% del tamaño muscular dependa del entrenamiento, sino que los progresos pueden derivarse del entreno hasta en un 80% en función de su alimentación.

El entrenamiento es el primer eslabón para el proceso de hipertrofia y sin el cual no existe la posibilidad de crecimiento del musculo, pero hasta éste depende de la alimentación, ya que sin la energía derivada de los alimentos careceríamos del vigor necesario para realizar el esfuerzo.

El entrenamiento debe estar programado al aporte alimenticio, y este último siempre debe superar la energía que nos aportan los alimentos a la energía empleada en la actividad física, pues de lo contrario podríamos lograr el efecto contrario, perder peso.

A continuación os dejo una serie de consejos nutricionales básicos a la hora de ganar masa muscular:

  1. Intentar que no trascurran más de tres horas sin que el cuerpo obtenga nutrientes, de este modo lograremos mantener el proceso anabólico elevado continuamente.
  2. Desayunar con abundantes proteínas y carbohidratos, así como ácidos grasos esenciales (nueces, almendras,…).
  3. Tomar uno o dos tentempiés antes del almuerzo del mediodía al igual que por la tarde.
  4. A la hora de cenar, hacerlo con abundancia de proteínas y carbohidratos fibrosos (verduras, hortalizas,…)
  5. A la hora de ingerir proteínas magras se recomienda el pollo, pavo, huevos, pescados o ternera.
  6. Los carbohidratos se pueden obtener de las patatas hervidas o al horno, arroz y pasta integral, o legumbres.
  7. Beber mucha agua para ayudar a metabolizar bien los alimentos.

Ahora ya tienes las claves básicas, sólo debes ponerte a ello y recuerda: “No hay absolutamente ninguna otra forma de triunfar en la vida si no es por el constante esfuerzo” Arnold Schwarzenegger.

El verano, es la época del año que mayor cantidad de líquidos perdemos a través de la respiración, la orina o el sudor, por lo que es fundamental reponerlos constantemente ingiriendo mayor cantidad de líquidos e incluyendo en la dieta alimentos ricos en agua como la sandia, tomate, pepino o la piña.

Más del 60% del peso de un hombre  o mujer adulta es agua, por tanto, ingerir la cantidad adecuada de líquido diario es importantísimo. Los expertos recomiendan beber en torno a dos litros y medio de agua cada día para mantener hidratado el organismo. Es importante matizar que cada individuo tiene unas necesidades específicas de hidratación en función de diferentes factores como el sexo, la edad, el nivel de actividad física, el metabolismo y las condiciones ambientales. Estas necesidades tienden a incrementarse en ciertos grupos de población como los ancianos, los niños o los deportistas.

La mayor parte de las veces, la sensación de sed es la que nos empuja a ingerir líquidos pero los especialistas advierten que no es aconsejable esperar a tener sed para beber, si no que es preferible ir ingiriendo líquidos de forma paulatina.

 

Importancia de una correcta hidratación en verano.

Hidratación correcta en verano.

 

Para mantener una correcta hidratación:

– Es recomendable beber agua templada o ligeramente fría tras haber hecho ejercicio físico intenso, pues el agua excesivamente fría podría causarte una hidrocución (popularmente conocido como corte de digestión).

– Bebe entre dos y tres litros de líquido repartidos a lo largo del día. Puedes combinar el agua con otros tipos de líquido: zumos, batidos, refrescos, infusiones, café… de este modo, te resultará más fácil cumplir con el objetivo.

– Es importante que no pases mucho tiempo sin beber, sobre todo si estas expuesto al sol o haciendo deporte.

– Evita salir en las horas de máximo calor. De doce a cuatro lo mejor es permanecer a la sombra, o en lugares frescos y ventilados; puedes aprovechar para relajarte un poco y dormir la siesta, una costumbre muy saludable.

-Al practicar deporte aumenta la ingesta de líquidos.

– Evita tomar bebidas con contenido alcohólico ya que el alcohol tiene un efecto deshidratante. La cerveza puedes tomarla sin alcohol, aunque sería mejor evitarla por su alto nivel calórico. La sangría y el ‘tinto de verano’ puedes rebajarlos añadiéndoles bastante hielo.

Además de saciar la sed, una buena hidratación reporta gran cantidad de beneficios:

– Los órganos de nuestro cuerpo funcionan mejor si estas correctamente hidratados.

– Ayuda a mantener una óptima temperatura corporal.

– Se orina frecuentemente, favoreciendo la eliminación de toxinas.

– Favorece la motilidad intestinal, previniendo el estreñimiento.

– La sangre se encuentra más diluida, y los nutrientes se distribuyen mejor por el organismo.

– La piel mejora su aspecto y lozanía.

– Actúa en las articulaciones como lubricante para los cartílagos y los ligamentos.

Pues bien, ahora ya sabes todo lo que tenías que saber así que… ¡Manos a la obra!