rutinas deportivas

La elevación de cadera trabaja principalmente los glúteos cuya funcionalidad va mucho más allá de lo estético, por eso, no podemos dejar de incluir su trabajo en la rutina de entrenamiento. Entre los beneficios que nos reporta este ejercicio encontramos:

  • Ayuda a mejorar la postura.
  • Disminuye el dolor de espalda.
  • Aumentar la fuerza, agilidad y potencia.
  • Mejora capacidad atlética y más velocidad de carrera.
  • Disminuye la probabilidad de lesiones de rodilla, tobillo y espalda.

Para realizar la elevación correctamente debemos seguir los siguientes pasos:

PASO 1: Acuéstate con la zona dorsal apoyada en la banca y los pies apoyados firmemente frente ti, más o menos a la altura de los hombros. Manten la barra con pesas sobre las caderas.

PASO 2: Baja las caderas de manera que los glúteos casi toquen el suelo. Es importante que el glúteo no toque el suelo, pues se trata también de un ejercicio de resistencia.

PASO 3: Sube hasta recuperar la posición inicial, mientras presiona los talones y contrae los glúteos.

Elevaciones-de-cadera-con-barra

No obstante, aquí tenéis un vídeo de la ejecución nuestra amiga Luz realizando una perfecta ejecución del ejercicio.

Elevaciones-de-cadera-con-barra-CDLasFuentes

Para finalizar, quiero recordar la importancia de realizar los ejercicios correctamente para evitar lesiones.

 

Cuando se trata de alterar el peso corporal el factor más importante es la alimentación, ya que si aumentamos la ingesta de calorías en mayor proporción que las que consumimos en nuestras actividades diarias nuestro peso aumentará, y si son menos de las que precisa, entonces disminuirá.

Si tratamos de incrementar el volumen magro es indispensable crear en el sistema muscular una necesidad de crecimiento, para que el aumento se produzca y se consolide en el tejido magro y no en el graso. Para conseguir nuestro objetivo, será necesario por un lado aportar el valor nutricional necesario para la creación de nuevas estructuras y por otro lado estimular el sistema muscular para que sea en el donde se canalice el incremento de tamaño.

ENTRENAMIENTO PARA GANAR PESO MUSCULAR

Es obvio que para que se produzca el crecimiento o hipertrofia el musculo debe someterse a un esfuerzo al que no está acostumbrado, en forma de resistencia o intensidad, y de forma reiterada. Es decir, debemos someter a los músculos a una carga periódica que ha de ir incrementándose conforme éstos se van adaptando a la inicial.

Sin embargo, debe quedar claro que ante el hecho de mayor intensidad de esfuerzo más breve ha de ser éste. Además, la frecuencia de trabajo será menos para permitir que el cuerpo se recupere y crezca (en los procesos en los que se quiere ganar músculo es recomendable entrenar en torno a tres días a la semana).

Para que el crecimiento sea correcto el musculo se ha de ver enfrentado a episodios de intensidad extrema pero luego ha de tener la opción de recuperarse plenamente del esfuerzo si no, no se producirá la fase de sobrecompensación.

Y esto, ¿cómo lo podemos llevar a la práctica? Se puede conseguir mediante el crecimiento con series muy intensas y cortas e intentar de usar un peso gradualmente creciente. Debe dedicarse a los grandes grupos musculares con una media de entre diez y doce series, de ocho a diez repeticiones para cada uno, repartidas en dos o tres ejercicios distintos.

LA ALIMENTACIÓN PARA GANAR MASA MUSCULAR

Los expertos de este deporte otorgan una importancia de hasta el 80% a la alimentación en los resultados finales lo cual no significa que solo un 20% del tamaño muscular dependa del entrenamiento, sino que los progresos pueden derivarse del entreno hasta en un 80% en función de su alimentación.

El entrenamiento es el primer eslabón para el proceso de hipertrofia y sin el cual no existe la posibilidad de crecimiento del musculo, pero hasta éste depende de la alimentación, ya que sin la energía derivada de los alimentos careceríamos del vigor necesario para realizar el esfuerzo.

El entrenamiento debe estar programado al aporte alimenticio, y este último siempre debe superar la energía que nos aportan los alimentos a la energía empleada en la actividad física, pues de lo contrario podríamos lograr el efecto contrario, perder peso.

A continuación os dejo una serie de consejos nutricionales básicos a la hora de ganar masa muscular:

  1. Intentar que no trascurran más de tres horas sin que el cuerpo obtenga nutrientes, de este modo lograremos mantener el proceso anabólico elevado continuamente.
  2. Desayunar con abundantes proteínas y carbohidratos, así como ácidos grasos esenciales (nueces, almendras,…).
  3. Tomar uno o dos tentempiés antes del almuerzo del mediodía al igual que por la tarde.
  4. A la hora de cenar, hacerlo con abundancia de proteínas y carbohidratos fibrosos (verduras, hortalizas,…)
  5. A la hora de ingerir proteínas magras se recomienda el pollo, pavo, huevos, pescados o ternera.
  6. Los carbohidratos se pueden obtener de las patatas hervidas o al horno, arroz y pasta integral, o legumbres.
  7. Beber mucha agua para ayudar a metabolizar bien los alimentos.

Ahora ya tienes las claves básicas, sólo debes ponerte a ello y recuerda: “No hay absolutamente ninguna otra forma de triunfar en la vida si no es por el constante esfuerzo” Arnold Schwarzenegger.

Perder peso se ha vuelto una verdadera moda en los últimos tiempos, ya que todo el mundo trata de hacerlo en un momento u otro de sus vidas..

Existen tres formas de perder peso: la deshidratación o reducción de volumen hídrico, la pérdida de masa magra o muscular y la reducción de la grasa.

La reducción de volumen hídrico es la forma más rápida de perder peso y a la que recurren algunos deportistas cuando tienen que dar un peso concreto para la realización de una prueba, como por ejemplo, un boxeador. Si bien, este tipo de práctica, como la reducción de agua con métodos de calor (saunas), no se recomienda perder más de uno o dos kilos, ya que la deshidratación que suponga una pérdida de peso de más del 3%  resulta contraproducente.

La perdida de peso mediante la reducción de masa muscular no es aconsejable ya que se trata de perder tejido muscular y esto es lo último que quiere cualquier deportista. La eliminación de masa muscular se produce por la destrucción del músculo y tejidos conjuntivos por la ingesta insuficiente de proteínas y calorías, así como un desgaste físico excesivo.

Por lo tanto, cuando se trata de perder peso lo ideal es hacerlo mediante la reducción de masa grasa, es decir, mediante la reducción de la tasa de grasa corporal.

Un error muy común a la hora de perder peso es querer hacerlo de forma drástica y rápida. La mayoría de las personas con sobrepeso lo han ido adquiriendo a base de malos hábitos nutricionales que ha podido durar meses e incluso años. La falta de paciencia unido al desconocimiento de conocimientos básicos sobre el funcionamiento del organismo hacer que prueben cualquier método y, claro está, fracasan.

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Poco a poco se han ido  asentando en la sociedad ciertos bulos acerca de la pérdida de peso que en realidad carecen de todo fundamento. Repasemos unos cuantos de ellos:

– Para adelgazar hay que comer poco: Este es de los más arriesgados, pues parece tener sentido pero está totalmente desaconsejada. Al reducir la comida de forma sustancial en un principio se pierde peso, a veces solo durante unos pocos días, pero este es fundamentalmente agua y no grasa. Si la situación se mantiene el cuerpo tiende a degradar los músculos en lugar de la grasa, ya que no le son imprescindibles para vivir y guardando la grasa como reserva de energía.

– No cenar: Si bien es cierto, que se recomienda que todas las comidas copiosas se hagan por la mañana y a medida que transcurre el día vayan reduciendo en cuanto a volumen. Pero de esto a no cenar dista un abismo. De noche no tenemos gran actividad física pues estamos durmiendo pero si metabólica, de manera que también necesitamos alimentos.

– Comer fruta de noche: No es aconsejable si se busca perder peso. La fruta constituye un alimento natural pero contiene fructosa (el azúcar de los frutos), que como todo monosacárido, no necesita digestión y llega rápidamente a la sangre para proporcionar energía, pero si no se quema de inmediato pasa a la reserva y se convierte en grasa corporal.

– Las dietas de un solo alimento: Hoy en día todo el mundo a oído hablar de la dieta de la alcachofa, de la piña,etc. La reducción drástica de ingesta de alimentos tendrá efectos negativos en el metabolismo, pues abstenemos al metabolismo de ingerir muchos nutrientes indispensables para el organismo.

Una regla de oro en la nutrición que debemos de tener siempre en cuenta es comer un amplio abanico de alimentos pues cada uno contiene sustancias distintas que el cuerpo necesita.